
Este domingo dia 10 de abril del 2011 salimos desde Tres Cantos cuatro bikers. Yo el menda lerenda, solo conocía a Miguel, Jose el compañero de Miguel y Paco un amigo de Jose. Eran cuatro bikers dispuestos a recorrer una distancia aproximada de unos 40 km. , pero como se verá al final fueron unos pocos más.
La aventura empezó a las 7:45 h cuando Miguel y yo quedamos para subir las bicis al coche, desde casa nos fuimos hasta la gasolinera del Campo de las Naciones para juntarnos con Jose y Paco. A las 8:10h llegaron estos y sin demorarnos más tiempo nos fuimos hasta Tres Cantos, donde empezariamos la ruta.
Preparamos las bicis, el equipamiento y todo lo necesario y empezamos la ruta a las 8:45h. aproximadamente. Ni Miguel ni yo sabiamos que ruta era la que ibamos a hacer, puesto el que se conocía esa ruta eran Paco y Jose. Nada más empezar cogimos el camino que va pegado al muro del Castillo de Soto Viñuelas, después nos desbiamos de dicho camino y cogimos dirección a San Agustín de Guadalix. Hablando con Paco me comento que el recorrido lo realizaraimos por los caminos del Canal de Isabel II.

A los pocos km la ruta empezo a coger cierta dureza, puesto que la subidas se iban haciendo más largas y con mayor pendiente, suerte que las bajadas ayudaban y mucho a recuperar el aliento. Jajajajaja.
Los paisajes, los pequeños acueductos y puentes que ibamos viendo mientras rodabamos eran espectaculares, por lo que esta ruta es de las más bonitas que hemos hecho tanto Miguel como yo.
Llegamos a algo más de la mitad de la ruta y paramos en un rincon por donde pasaba el rio por debajo de un puente de piedra, rodeado de hierba verde y por donde estaba iluminado por la luz del sol que penetraba entre las ramas de los arboles. Semejante paraje quedará grabado en mi memoria durante mucho tiempo. Como es logico hicimos unas pocas fotos en ese paraje.



Después de ese merecido descanso en ese paraje tan bonito emprendimos el camino de nuevo, ya con la hora pegado al culo (perdón por la expresión), puesto que aqui el menda lerenda llegaba muy tarde y tenia que recoger a mis niñas para llegar a Seseña
antes de las dos y eran las doce menos cuarto.

La vuelta fue muy rapida, más de lo que creíamos, yo saque fuerzas e donde no las había hasta que ya llegando al muro de el Soto Viñuelas tube que bajarme de la bici un poco por que tenía las piernas realmente cargadas.
La ruta acabó de la mejor manera posible, todos sanos y salvo y no habiendo pinchado ninguno de los 4 y sin ninguna caida reseñable.
Ya estamos preparados para otra rutilla de este estilo.



